ALBAN HERMIN, SOLSTICIO DE VERANO o NOCHE DE SAN JUAN


ALBAN HERMIN, SOLSTICIO DE VERANO o NOCHE DE SAN JUAN

 

Alban Hermin o solsticio de verano – Si queremos saber el origen de esta celebración mágica, es preciso que nos remontemos a las mitologías célticas. Este pueblo llamaba Alban Hermin al ritual de encender grandes hogueras de troncos durante toda la noche, costumbre que también adoptaron los germanos y otros pueblos del Norte de europa.

 

Según cuentan los historiadores, estas hogueras expresaban la idea de mantener la luz del Sol incluso durante las pocas horas de oscuridad que tiene esta época del año. Es evidente que con este gesto, realizaban claramente un culto solar que celebraba la fuerza y poderío del astro rey para vencer a las tinieblas. Con el paso del tiempo, las gigantescas hogueras fueron sustituidas en algunos lugares por fuegos más pequeños, llegando a convertirse hasta en procesiones de antorchas, o rituales con brasas ardiendo dependiendo del lugar y las costumbres.

 

Muchos rituales comunitarios de la antigüedad tenían también un gran sentido práctico. Dicen que las hogueras mágicas de los celtas servían para que los poblados de una región supieran que todos celebraban el ritual. En otras ocasiones, las hogueras servían para guiar el regreso de los que estaban en el mar o en una expedición de caza, o permitirles compartir el ritual a distancia. Todo ello nos indica que el fuego es un elemento indispensable en la celebración de esta noche.

 

Con el paso del tiempo y las diferentes culturas, esencialmente la romana, este culto planetario y pagano fue cambiando de nombre. Los romanos la llamaban “la fiesta de Jano”, que era el dios de las puertas. Una deformación del nombre de Jano llevo al santoral cristiano a establecer en esta fecha la festividad de San Juan, que es con el nombre que actualmente se conoce a esta poderosa noche de fuego.

 

Es sabido que las energías que se desatan en la noche de San Juan están llenas de fortaleza y luz, pues el fuego libera las fuerzas positivas y protectoras que el Sol ha dejado en las maderas y el aire nocturno, que se carga de intensas vibraciones defensoras contra la oscuridad del Mal. Por ello, el solsticio de verano protege el emprendimiento de nuevas actividades y relaciones, los viajes, y los cambios en general. Además, favorece la llegada o partida de seres queridos, y también la casa en que vivimos y los bienes materiales.

 

Las joyas de oro, los objetos y prendas amarillas y naranja, los amuletos de marfil o en forma de cuerno son elementos con gran carga protectora y vigorizante durante la noche de San Juan y todo el día siguiente. La semilla de helecho macho es un talismán tradicional en los rituales y celebraciones, así como el laurel, la albahaca, la verbena o la lavanda. Además, se utilizan también los piñones y las rosas.

 

Con todo esto, ya podéis estar listos para celebrar vuestra particular noche de San Juan. Si no tenéis la posibilidad de acudir a una hoguera de las que se montan en la calle, no olvidéis hacer vuestra pequeña “hoguera” en casa: cualquier elemento en el que se vea el fuego bastará, aunque lo mejor es utilizar un cuenco refractario, a ser posible de barro, y prender en él una hoja de papel donde hayáis escrito todo aquello de lo que deseáis deshaceros para siempre. Además, en esta ocasión estamos de enhorabuena: la Luna Llena brillará en todo lo alto, dotando a todos los rituales de una fuerza extraordinaria y superior a otras ocasiones.

 

¡No desaprovechéis la oportunidad de desprenderos de todo lo viejo y dar la bienvenida a lo nuevo!
¡Feliz Noche de San Juan!

 

Fuente: El libro de magia de la bruja moderna
Montse Osuna (Ediciones Martínez Roca 1999)

 

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