Cinco de Espadas


Cinco de Espadas

 

El Cinco de Espadas es la peor carta de todos los arcanos menores. Las figuras que aparecen en el naipe lo confirman claramente, incitándonos a pensar en la cruenta batalla que ha tenido lugar. La derrota es evidente; las espadas yacen por los suelos y la humillación y vergüenza de los perdedores los obliga a alejarse sin ninguna esperanza de retomar la lucha. Alguien se ha vengado de ellos, surtiendo efecto sus amenazas, por lo que podemos confirmar que este arcano refiere especialmente desgracias, pérdidas y calamidades.

 

El mensaje del Cinco de Espadas es muy claro: algo en nuestra vida nos lleva o nos llevará a falsos triunfos, amenazas y venganzas si lo encontramos en la tirada, y en esta ocasión no importa si aparece derecho o invertido, bien o mal posicionado. La destrucción, infamia y deshonor se aproximan a nuestra vida, alertándonos también de la probabilidad de robos, bancarrota o quiebra.

 

Un problema afectivo difícil de solucionar se cierne sobre nuestra vida, conduciéndonos a una batalla existencial importante. Incluso podemos sufrir la pérdida de amigos debido a acciones crueles, ya sea por parte nuestra o de ellos. Para discernirlo, deberemos tener en cuenta de qué arcanos se acompaña el Cinco de Espadas. Si aparece rodeado de bastos, seremos nosotros los que nos venguemos o tomemos la justicia por nuestra mano. Sin embargo, si hay muchas copas en la tirada, la alerta es de que seremos nosotros los agredidos.

 

Verlo en una tirada nos señala que es inútil persistir en la lucha, pues nuestro adversario es mucho más fuerte. Por ello, debemos ser flexibles como la caña al viento, y esperar tiempos mejores.
Si en lugar de al derecho aparece invertida, su mensaje continúa siendo incluso más nefasto. En este caso nos habla de una pena y aflicciones muy grandes, ya sea por fracasos y derrotas, o por recrudecimiento de una enfermedad, muerte y luto. En ese caso, y dependiendo de qué arcanos la acompañasen, nos indicaría la presencia de sepultura y exequias.

 

En general, habla de pesimismo, falta de fuerzas y dolor nostálgico. Algo nos provoca una amargura tremenda, porque vemos que la desgracia se ha instalado en nuestra vida. El futuro es incierto y se otean graves adversidades en el campo económico, sobre todo por acciones arriesgadas. Ante unas perspectivas tan críticas, nos acobardamos pensando en los enemigos taimados que nos rodean.

 

Por ello, fortalecernos y prepararnos para defendernos de las adversidades es la lección más importante que podemos extraer de este arcano en esa posición.

 

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