LA TORRE (XVI)


LA TORRE (XVI)

Dada la simbología que aparece en el naipe, muy parecida en la mayoría de mazos de tarot, la aparición de este arcano incita a pensar en un estallido de algo, una destrucción y un derrumbe. Suele ser habitual ver al símbolo principal, la torre, sometido a un violento suceso con motivo del rugir de las fuerzas de la naturaleza, ya sean las de un rayo, un terremoto o cualquier otra manifestación de índole natural. Por eso, suele estar relacionada, entre otras cosas, con el orgullo personal pero visto desde una perspectiva negativa, es decir, como un síntoma de soberbia, de creerse uno superior a los demás y querer dominarlos, como una muestra de egoísmo en el poder.

 

En su aspecto más positivo, revela una fuerte catarsis en el individuo, unos cambios forzosos que se precipitan y que nos obligan a cambiar la forma de pensar así como nuestros actos. Se trata de la disolución del Ego, del “Yo”, mediante la desaparición o derrumbe de los bloqueos y defensas que nos rodean psicológicamente. A partir de ese momento, surge la necesidad de desprenderse de aquello que ya no tiene razón de ser, originando que de dicha destrucción resurjan nuevos pensamientos e ideas. Por ello, desde este punto de vista simboliza la liberación interior y el inicio de una nueva etapa existencial. Su significado general es el de alteraciones, cambios y transformaciones inesperadas, sea en el sector que sea; incluso en ocasiones se la interpreta como un símbolo de apertura y revelación, de iluminación cual gran estallido de energía. Sin embargo, la mayoría de las veces su significado suele ser interpretado de forma negativa, especialmente cuando su lectura no se efectúa con el método invertido.

 

En líneas generales, la Torre suele verse como un augurio nefasto en cualquier tipo de asunto. Puede hablarnos de pérdidas monetarias, negocios que no marchan, situación financiera que se derrumba, bancarrota, quiebra de empresa, proyectos quiméricos que se derrumbarán, asuntos que se tambalean, etc. Si a cuestiones de trabajo nos referimos, presagia despido, pérdida de posición, contrato temporal no renovado, o situación de paro. Pero no sólo hay que interpretarla dentro de un contexto económico y laboral, pues sus significados se extrapolan también a otros ámbitos, como el familiar o el amoroso. En el caso del primero, puede avisarnos de adversidades, sucesos desagradables o escándalos, situaciones peligrosas que afectan a la vivienda, casa o propiedades. Igual nos puede hablar de la caída de un rayo, como de terremotos, movimientos sísmicos o cimientos en malas condiciones.

 

La Torre es el arcano por antonomasia que representa a la casa, la construcción o la vivienda, pero si sale invertida o mal aspectada, el naipe nos estará hablando de cualquier tipo de problema al respecto, conflictos o problemas inesperados que afectan a la vivienda, el domicilio o el hogar, y que van desde goteras o escapes de agua, hasta robos en casa, reparaciones urgentes, etc.

 

Como se puede ver, este es un arcano con mucho simbolismo en diferentes cuestiones, pero si no es una lectura psicológica y espiritual, su aparición en la tirada siempre nos debe inducir a interpretarlo como un augurio nefasto.

 

PROFESIONES: en general, expertos en catástrofes y seísmos, vulcanólogos, etc. También nos habla de agentes de seguros.

 

LUGARES: ruinas, escombros, torres. Restos de viejos castillos. Sitios arqueológicos. Canteras. Obras. Altos hornos. Centrales nucleares.

 

AMOR: por su carácter negativo, induce a pensar en peleas, separación y divorcio. En general, habla de ruptura de relaciones, de impotencia sexual, y de frigidez.

 

SALUD: refiere enfermedades del esqueleto, columna vertebral, cervicales y rodillas. También dolencias de tipo artrítico, como reúma, artrosis, artropatías degenerativas, osteoalgias… Indica también la posibilidad de accidentes, caídas y golpes.

 

CLIMA: pronostica lluvia en general, y con frecuencia de carácter torrencial. Alude también a tormentas de rayos y truenos, y a pedrisco.