Diez de Oros


 

Diez de Oros

 

El Diez de Oros es, por excelencia, la carta de la familia en el tarot. Si hay cualquier asunto que nos preocupe respecto a los nuestros, podemos estar seguros de que el arcano que aquí nos ocupa aparecerá en la lectura, por supuesto mejor o peor aspectado dependiendo del asunto que se trate.

 

En general, y especialmente en términos económicos, el Diez de Oros habla de prosperidad y suerte, y de éxito material. La abundancia y riqueza se han alcanzado como producto de un largo esfuerzo, y llegamos al final de una etapa con una fortuna material completa, y el augurio de que se aproximan buenos tiempos.

 

En estos momentos, nuestras inversiones y patrimonio están asegurados, y la familia nos apoya por completo. La llegada de una herencia o de negocios familiares puede estar en ciernes, aunque también podría hablarnos de un rico heredero o de reuniones familiares por asuntos que atañan en común al grupo. Si no hay nuevos negocios o adquisiciones inmobiliarias a la vista, este arcano podría augurar un cambio de residencia, pero siempre positivo y que nos afianzará en nuestra situación actual con un incremento de las ganancias.

 

Por eso, su consejo cuando aparece al derecho es que tengamos cuidado con arriesgar temerariamente nuestras posesiones. De hacerlo, quizá nos arrepintamos en el futuro.

 

Encontrarla invertida nos alerta de un azar adverso que se aproxima. Podemos ser víctimas de robo, pérdidas en el juego, herencia que no nos beneficia, o quizá un despilfarro por nuestra parte. También puede indicar retrasos y escasas posibilidades de éxito en el trabajo, o proyectos desvanecidos y con ellos, nuestras ilusiones de prosperar. En cualquier caso, reflejará siempre pérdida material.

 

El arcano nos advierte de que puede haber personas mayores o parientes que pudieran ser una carga para nosotros en lo monetario, asunto que ocasionará discordias a causa del dinero. De ahí que debamos tener cuidado con los proyectos aventurados, y permanecer alertas. En estos momentos, la suerte es inestable.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.